jueves, 30 de mayo de 2013

La Bruja Blanca: Tercera Parte

 

Kalimán, el Hombre Increíble No. 256-278 

Los gorilas Moloc y Guk protestan ante la orden de la Bruja Blanca sobre no matar a los extranjeros (aunque en el fondo, a ella solo le interesa Kalimán, considerando sacrificar a los demás, en especial a Yulma, de quien siente celos después de haber visto al Hombre Increíble arriesgar la vida para salvarla). 
Kalimán y sus compañeros siguen adelante, buscando la mina de diamantes para cumplir su cometido. Kalimán presiente que son vigilados por los gorilas humanos pero se limita a compartir la información con el Profesor Galeno, así como su avistamiento de la Bruja Blanca. Yambo se queda a vigilar mientras los demás descansan y Kalimán aprovecha para usar la Percepción ExtraSensorial, visitando el templo donde los gorilas humanos han asentados su refugio, introduciéndose para husmear sin ser visto. Se interesa especialmente en un libro compuesto de familiares jeroglíficos pero regresa a su cuerpo al escuchar los gritos de Yulma, en peligro de ser asesinada por la Bruja Blanca. Ésta huye antes de que Kalimán pueda verla pero, esta vez, todos son enterados de su existencia. Oculta, la mujer salvaje ve a Yulma ser tranquilizada por Kalimán y sus celos se incrementan, regresando con sus súbditos para darles nuevas ordenes.

   

Le ofrece a Moloc darle a Yulma como esposa y así quitarla de su camino. Finalmente, los gorilas entran en acción, atacándolos sorpresivamente, montados en cebras. Galeno, Yambo y Yulma son capturados mientras que Kalimán es abatido a golpes y Solín consigue ocultarse.

   

Kalimán asume que planean sacrificar a sus compañeros y guía a Solín por el camino memorizado hacia el templo. 
A distancia, Tac-Tac sigue al acecho, pendiente de cada movimiento de Kalimán, inmerso en su obsesión por la mina de diamantes y su deseo de venganza. 
Yulma, en poder de Moloc, teme lo peor, y es arrojada a una celda, lamentando su triste situación. Los inconscientes Yambo y Galeno son encerrados también, conscientes del destino que les deparan los gorilas. 
Kalimán y Solín escalan el muro para acercarse a su objetivo, pero al buscar un camino, caen en la trampa de las flores de aroma adormecedor. La Bruja Blanca, inmune, se regocija de tener a Kalimán a sus pies, decidida a hacerlo suyo. Pero no cuenta con la resistencia sobrehumana de Kalimán, quien sólo se fingió inconsciente para sorprenderla.

   

Tiene lugar un breve forcejeo, comprobando que la salvaje es más fuerte de lo que parece, sorprendiendo a Kalimán y escapando de su alcance. Kalimán carga a Solín, lejos de las flores, hasta que recupera la consciencia y siguen su camino, pero la Bruja Blanca prepara su siguiente maniobra mediante el ataque de una pantera. Para desconcertarlos, la Bruja Blanca les hace creer que se transformó en la pantera pero Kalimán se da cuenta del truco y utiliza habilidad y destreza para derrotar a la fiera, golpeándola en puntos sensibles.

   

La salvaje queda aun más impresionada, obsesionada con la idea de hacerlo su pareja. 
Yulma es sacada de la jaula para llevarla a lo alto de una torre donde Moloc se dispone a reclamar sus “derechos” sobre ella, provocando que libere gritos de terror, llegando a oídos de Kalimán y Solín. Kalimán escala rápidamente para detenerlo mientras Solín es capturado por los gorilas abajo. La estrecha ventana sólo le permite a Kalimán intervenir con su nueva cerbatana de dardos somníferos, pero por accidente, el proyectil le da a Yulma. Moloc la cree muerta y arremete contra Kalimán, obligándolo a descender pero no suficiente, ya que abajo los gorilas lo esperan.

   

Arrojándole piedras, terminan por hacerlo caer, preparando una red que amortigua el impacto y a la vez, sirve para capturarlo. Guk insiste en que lo maten pero la Bruja Blanca se rehúsa y ordena que lo encarcelen. Moloc siente un gran rencor hacia el Hombre Increíble por arrebatarle a Yulma, no quedándole de otra que arrojarla a la fosa donde dejan pudrirse los cadáveres (despertando ella cuando se pasa el efecto de los dardos somníferos, viéndose atrapada). 
El grupo de Tac-Tac es descubierto por los gorilas pero el cazador se impone (revelando que su pata de palo tiene un rifle incorporado), confiado en que prevalecerá en el territorio enemigo hasta obtener lo que quiere. 
Guk habla en confidencia con Moloc, urdiendo un plan para matar a Kalimán y así augurar la amenaza que significa para ellos. Organizan que lo cambien de celda sin que su reina lo sepa, colocándolo a propósito en una que tiene un bloque suelto, conduciendo a un acceso secreto. Kalimán hace exactamente lo que esperaban, tomándolo como una salida, llevándolo a un rio subterráneo donde habitan feroces cocodrilos ciegos.

   

Al mismo tiempo, Yambo, Galeno y Solín son sacados de sus celdas para sacrificarlos en nombre de Bari-Gog. Kalimán resiste ante el ataque de los cocodrilos, logrando burlarlos y abrirse camino para dar con el acceso a la libertad, dejándolo en el interior de la cabeza de la estatua gigante de Bari-Gog, pudiendo contemplar desde ahí la suerte de sus amigos. Imitando los gruñidos del gorila, aterroriza a los súbditos de la Bruja Blanca, pero ella es astuta y no cree que su deidad pueda hacerles daño, exigiendo que proceda el sacrificio. No viendo otra alternativa, Kalimán sale de la inmensa estatua y calcula el punto exacto para hacer de palanca y derribarla, sobresaltando a las bestias y a su reina, al ver a su ídolo destruido.

   

Kalimán se reúne con sus compañeros y no tardan en dar con Yulma pero sus enemigos los persiguen a través de la selva. Penetran en el templo, encontrando los cadáveres momificados de exploradores de otras épocas y dan con el antiguo libro que interesa a Kalimán.

   

Revisa sus páginas, traduciendo los jeroglíficos para deducir el origen de la Bruja Blanca como una niña sobreviviente de un accidente de avión que fue acogida por los gorilas hasta desarrollarse como su soberana y adiestrarlos en los modos de los humanos. Yambo es puesto a vigilar pero un gorila lo noquea de un garrotazo y se prepara el ataque. Kalimán intenta localizar las vibraciones de la persona que escribió el libro cuando presiente el peligro y les indica que se escondan. Los gorilas irrumpan y Moloc es sorprendido por el Hombre Increíble, tomándolo como rehén.

   

Solicita hablar con la Bruja Blanca, ofreciendo su amistad. Ella accede y ordena a sus súbditos no atacar cuando Kalimán deja ir a Moloc. Kalimán explica en que consiste su misión de devolver el diamante a las minas, aclarando que después partirán sin más. La joven salvaje se inclina a creerle pero los celos que despierta la presencia de Yulma la enardecen y reta a Kalimán a demostrar su valor y destreza si acepta guiarlos hacia las minas de diamantes.

   

Cercas, Tac-Tac y sus hombres no pierden detalle, estando próximo su momento de intervenir y tomar ventaja de la situación. La Bruja Blanca los lleva a la entrada de las minas, sellándola para dejarlos encerrados dentro, alegando que “Wana-Gog” se encargará de ellos. El grupo de Kalimán no tiene más opción que avanzar, hallando restos de cadáveres de otros que se atrevieron a entrar a la caverna, ignorando que son acechados por extraños hombres de barro.

   

Afuera, el grupo de Tac-Tac se mantiene a la espera. El cazador divisa a la Bruja Blanca, acechándola y siguiéndola sin que se de cuenta, contemplando como ella logra entrar a la mina por un acceso secreto, decidiendo aguardar a su regreso para capturarla. 
Kalimán deja a sus compañeros un rato para llegar hasta el sarcófago que percibió antes donde se encuentra la persona que elaboró el libro, descubriendo la identidad de Wana-Gog: el cuerpo momificado de un hombre con cara de gorila. Con sus poderes mentales, Kalimán consigue conocer parte de la historia de ese hombre, un anciano árabe que le enseñara muchas cosas que contribuyeron al desarrollo de la Bruja Blanca y su comunidad de gorilas organizados. Escucha los gritos de sus compañeros al aparecerse los hombres de barro, revelados como infortunados que quedaron atrapados en la caverna, sobreviviendo a duras penas a través del consumo de raíces.

   

Se retiran, advirtiéndoles que es inevitable que sufran el mismo destino ya que no hay salida. Recuperados de la impresión, Kalimán invita a sus amigos a contemplar al hombre-gorila momificado, reconociendo que la Bruja Blanca lo puso ahí para amedrentarlos. Kalimán deduce que le dieron algún brebaje para transformarlo mas eso no explicó porque se momificó tan rápidamente, ya que no ha pasado tanto tiempo desde que murió. Siguen su camino, abriendo puertas secretas, y la salvaje continua espiando en todo momento. 
Los subordinados de Tac-Tac intentan aprovechar su ausencia para escapar, tocándoles ser masacrados por Moloc y sus compañeros. El cazador se percata del hecho pero no le importa, considerando que al tomar a la Bruja Blanca como rehén no tendrá ningún problema.

   

La Bruja Blanca se hace presente, exigiéndole a Kalimán aceptar convertirse en su esclavo para salir de ahí. El Hombre Increíble se niega e intenta capturarla pero astutamente escapa y bloquea el camino para que no puedan seguirla. Conforme el grupo de Kalimán sigue adelante, el Hombre Increíble se percata de que la humedad y otros factores de la caverna afectan a la piel, surgiendo arrugas que indican como fue que Wana-Gog quedó momificado tan pronto, esperándoles el mismo destino.

   

La Bruja Blanca sale al exterior y es sorprendida por Tac-Tac, dominándola como protección para que no lo ataquen sus gorilas. 
Kalimán y sus compañeros encuentran por fin el depósito de diamantes (cumpliendo la misión de devolver el que le costó la vida al padre de Yulma) pero el pánico crece al considerar su estado, envejeciendo con increíble rapidez. Su única esperanza es escapar y Kalimán los anima a resistir en lo que él busca una salida que solucione su problema.

   

Tac-Tac se abre paso, apuntándole a la Bruja Blanca con su arma, ordenando que le preparen un cargamento de diamantes si no quieren que la mate. Reconociendo la peligrosidad de su arma, los primates deben ver por la seguridad de su soberana y se ponen a cumplir sus demandas. 
Con la Percepción ExtraSensorial, Kalimán comprueba que la única forma de salir es por arriba, provocando un derrumbe que permita el acceso al exterior. Resisten como pueden la debilidad y los estragos, ascendiendo para recuperar la salud.

   

Tac-Tac se instala en el templo y obliga a la Bruja Blanca a servirle, advirtiéndole que también piensa llevársela en calidad de esclava.

   

La salvaje soporta sus humillaciones, pero a la primera oportunidad, le prepara el mismo brebaje que transformó a su tutor, logrando que lo beba, deleitándose en la espera de ver el cambio del rostro del codicioso cazador. 
Guk propone que ataquen a Tac-Tac durante la noche para rescatar a su soberana. Moloc dirige el atentado pero el cazador es bastante vivo y mata a los que tratan de acercarse. Su reina les ordena regresar para no exponerse más y Tac-Tac la castiga, atándola de las manos para que no intente escapar. 
Al amanecer, la transformación ha comenzado y el rostro de Tac-Tac semeja al de un simio. La Bruja Blanca se divierte a sus costillas mientras él no sospecha nada, saliendo para recoger sus diamantes. Su pedido fue cumplido pero la salvaje le hace ver que no podrá cargar todo él solo, por lo que solicita la ayuda de sus súbditos, amenazándola de nueva cuenta. 
Kalimán y sus compañeros se recuperan y son atraídos por el sonido de los disparos del cazador. 
La Bruja Blanca le hace ver lo que le hizo a su rostro y Tac-Tac se conmociona.

   

Considera que la única forma de revertir su brujería es derramando su sangre. Kalimán interviene pero Tac-Tac dispara a lo loco para distraerlo, llevándosela a la selva para llevar a cabo su irracional método. El cazador amordaza a la salvaje y empieza a aporrearla con una vara.

   

Moloc acude para defenderla, recibiendo sus disparos, resistiendo para arrebatarle el arma. Como el gorila sigue avanzando, Tac-Tac recurre al rifle oculto en su pata de palo, derribándolo finalmente. 

   

Kalimán regresa y la Bruja Blanca le advierte a tiempo del arma oculta de Tac-Tac Con sus ultimas fuerzas, Moloc arroja su espada, clavándose en la espalda del cazador, hiriéndolo de muerte. Al expirar, el rostro de Tac-Tac recupera sus facciones normales.

   

Sin más obstáculos, Kalimán confronta a la Bruja Blanca, insistente en someterlo bajo su voluntad. Tiene lugar una fuerte disputa que termina con la salvaje huyendo y el Hombre Increíble corre detrás de ella. Kalimán se acuerda de sus amigos y regresa con ellos, descubriendo que han sido capturados por los gorilas, dispuestos a sacrificarlos. La Bruja Blanca ocupa su trono y ofrece dejarlos ir a cambio de que él se quede con ella pero Kalimán no acepta el trato.

   

Dos de sus guerreros se lanzan a atacarlo pero el Hombre Increíble los desconcierta a través de la hipnosis. Alcanza a la Bruja Blanca, intentando apaciguarla con el poder de su mente para que reconozca su personalidad humana y acepte regresar a la civilización con ellos. Guk toma medidas drásticas, invocando a Bari-Gog, que no tarda en responder. Los gorilas no aceptan la decisión de su soberana de abandonarlos para irse con los intrusos, dispuestos a matar a Kalimán, cuando irrumpe el gorila gigante. Kalimán (cargando con la Bruja Blanca) y sus compañeros echan a correr pero es imposible escapar del alcance del coloso. La Bruja Blanca se resigna y detiene a Bari-Gog, aceptando regresar con él. Kalimán no puede impedirlo y la ve partir, mas Galeno le hace ver que ella nunca sería feliz en la civilización.

   

La aventura termina y emprenden el camino de regreso, dejando entrever los pensamientos entrelazados de Kalimán y la Bruja Blanca. 


Reflexiones… 
Lamento decir que esta es una de las más aburridas e intrascendentes series de Kalimán, fracasando en casi todos los aspectos para proporcionar algo digno de ser recordado. Una propuesta fallida de la combinación de dos tramas de radionovelas positivamente mucho mejor realizadas en comparación. 
Para empezar, la serie es innecesariamente larga, siendo muy notoria la forma en que estiran todo lo que pueden las secuencias y pierden demasiado tiempo en irrelevancias y subtramas sin importancia. Tarda tanto en suceder algo y se la pasan repitiendo hipótesis y explicaciones que ya deberían haber quedado muy claras números atrás (como si esperaran recibir nuevos lectores a cada número). El personaje principal que da nombre a la serie ni siquiera aparece sino hasta que ya estamos a la mitad de la historia, y su presencia no se siente nada realmente impactante (siendo probablemente el personaje más desperdiciado a lo largo de la misma). Hablan y hablan tanto sobre la Bruja Blanca y sus gorilas humanos, si existen o no, que cuando los vemos simplemente se ha perdido el interés, habiendo mantenido una atmosfera de intriga inexistente. 
Otro problema es que Kalimán tiene demasiados compañeros de viaje en esta ocasión. Lo normal es que sólo estén él y Solín con alguna damisela en desgracia y aliados incidentales pero exageraron demasiado al incorporar personajes que poco o nada aportaron en la trama (sólo anduvieron de un lado para otro, ninguno murió pero era igual a como si no estuvieran ahí). Y el final es de lo màs anticlimatico, dando al traste con todo pero desde un principio era obvio que se habìa perdido la calidad de la historia desde que el motivo del viaje fuera demasiado simple. 
Una historia pésima que apenas hace lucir a Kalimán y los elementos que lo caracterizan, reducida a prácticamente puro relleno. 

Curiosidades y metidas de pata
 • En esta ocasión, debido a la selección de la siguiente serie (otro retroceso), a partir del No. 273, los últimos capítulos de extensión a medias (16. Págs.), se presentan juntos. 
• Una vez más, hay un capitulo perdido entre el No. 217 y 218
• Se presenta un caso similar al de la serie El Faraón Sagrado donde cuentan la numeración de la edición original sin darse cuenta. Lo extraño es que esta vez se extiende a que repiten las numeraciones de la segunda reimpresión de la serie en la revista original (No. 217-231= No. 1335-1351) y luego de la primera vez (No. 232-244=No. 581-594), dejándose de estas confusiones para el No. 245
• Encontramos portadas repetidas en los No. 224 y 225 (correspondiendo, respectivamente, a las del No. 17 y 23). 
• Nunca se reveló el misterio del niño-gorila (si era procedente de la tribu de gorilas humanos o acaso algún mocoso en que quien experimentara la Bruja Blanca con sus brebajes). Además, al principio presentan a la criatura con cuerpo de gorila y rostro humano, pero después lo modifican para que sólo parezca un gorila con ligero parecido facial humano. 
• Las Panteras Negras nunca reaparecen en la historia, haciendo críptico el hecho de si realmente estaban relacionados con la mina de diamantes de los gorilas humanos o no. 
• La flauta que Yambo le regalaba a Solín al comienzo del viaje parecía un indicio de que en algún punto al niño le serviría para recordar sus habilidades como encantador de serpientes. No obstante, jamás la utilizó a lo largo de la aventura. 
• Kalimán le advertía a Yambo que no tenía que arriesgarse estando con ellos durante la expedición después de resguardarse en el campamento de la presa. Pero si así estaba la cosa… ¿No debería habérselo dicho desde antes de que montaran el peligroso numerito de los terroristas? 
• Vaya que les trae sin cuidado despertar rumores extraños con escenas perturbadoras como esta:

   

• Sabemos que Kalimán tiene tendencia a soltar las mismas frases de sabiduría a lo largo de cada una de sus aventuras. Una de las que utiliza menos pero que tiene su sello es: “A veces la realidad es increíble, y a veces lo increíble se hace realidad”. Debido a que es algo que dice una o dos veces por serie no es tan recurrente como las otras. Sin embargo, en esta serie rompió el record al proferirla en diez ocasiones. 
• Volvemos a encontrarnos con portadas mentirosas.

   

En el No. 234, la Bruja Blanca todavía no aparece, no tenemos ni idea de quien es ese fulano que no se parece en nada al Profesor Galeno y tampoco sus súbditos corresponden al diseño que le darían a los gorilas humanos.

   

En el No. 240, Solín nunca estuvo a punto de ser atacado por un mandril ni tuvo tales pensamientos, ya que sólo se encontraban en la sala de trofeos de Tac-Tac y solamente le impresionò el cuerpo disecado de un gorila humano.

   

La ilustración del No. 243 definitivamente no tiene sentido ya que ni como una alucinación sucedió (y jamás hubo una alianza ni relación entre Tac-Tac y Zafiro).

   

Tampoco fueron atacados ni alucinaron con esqueletos guerreros en el No. 267.

   

Y definitivamente la momia de Wana-Gog no era de las que se reaniman como nos indica la del No. 271.

 

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