domingo, 8 de abril de 2012

Gallardo: La perseverancia que no dio frutos (Primera Parte)

En esta ocasión, nos adentramos en otra infortunada revista que no encontró su lugar para dejar un recuerdo perdurable en la trayectoria de la historieta mexicana, pese a que tenía todos los elementos necesarios para ello. El problema principal de Gallardo (que alcanzara un total de cuatro números publicados del 2000 al 2001) fue haber sido lanzado después de tiempo (mucho, mucho después, un par décadas antes le habría garantizado un gran éxito para ya para iniciar un nuevo siglo donde las cosas ya no serian las mismas, era una misión imposible). Pero vayámonos por partes.
El genio creativo detrás de Gallardo fue Alberto “El Negro” Hinojosa (Q.D.E.P.), el cual era bastante celebre (aunque perteneciera a un sector reducido y poco conocido) cuyo propuesta parecía bastante interesante en un principio (en realidad, el personaje ya había sido concebido hace tiempo como una tira semanal en otra publicación pero esta era su renovación). La revista en si, consistía en las aventuras de Gallardo, una versión de “James Bond” ecológico, con todas las características de un aventurero intrépido y carismático, tomando bases de muchas otras figuras similares de la historieta nacional (incluso la publicidad previa al lanzamiento de la revista se fusilaba la entrada de Kalimàn).
Siguiendo con este planteamiento, sus historias giraban a diversas misiones que siempre involucraban a la ecología (en especial lo que respecta a animales en peligro de extinción), que normalmente se extendían hasta dos partes. Además de Gallardo, también esteralizaban en su propio apartado el radical dúo detectivesco conformado por Dick Diamante y Sam Espada (un aspirante a detective algo impulsivo y su “mentor” fantasma), que a su vez estaban fundamentados por otras influencias culturales (aunque pasadas de moda), que a diferencia de Gallardo, tenían episodios autoconclusivos. Llegó a insinuarse que en el algún punto estos personajes coincidirían en alguna aventura pero el corto tiempo que duró la revista no lo permitió.
Al igual que Gallardo, Diamante y Espada eran personajes que ya habían debutado varios años atrás en la fallida revista ¡Ka-boom!, cuya trayectoria fue muchísimo más breve. En esa revista se presentaban historietas de diversos autores, y tuvo el honor de presentar la primera versión de las aventuras de este par (en su versión de Gallardo, vuelven a contar toda la historia desde el principio con notables cambios aunque la relación particular entre Dick y Sam es exactamente la misma), algo que pocos recordarían (si es que sabían algo).
El autentico inicio de Gallardo, se vio en las páginas de la revista Conexión Manga, que en sus primeros números se especializaba en “crear adictos al cómic México” (más bien parecían empeñados en engendrar a toda una generación de lectores que lo aborrecieron) y presentaban una sección conocida como “La Saga”, donde se deba oportunidad a diversos autores de presentar sus historietas en blanco y negro, una estrategia para ponerlas a prueba y promocionarlas para publicaciones formales eventuales (según la respuesta de los lectores). Gallardo fue el primer titulo elegido para recibir tal trato, aunque irónicamente, no debutó como tal, siendo personaje secundario de la historia introductoria de otro personaje.

Rescate peligroso (Conexión Manga #5).
Gallardo, agente de EPALE (Escuadrón en Pro de los Animales Libres y la Ecología), cumple la misión de apoderarse de una cría de ocelote que está en manos de un político excéntrico que tiene su zoológico privado, coincidiendo con la gitana, Johanna (a quien ya conoció bajo circunstancias no muy agradables donde ella le robó todo su dinero), la cual ha venido para robarse joyas de valor de la esposa. Deciden aliarse para burlar la vigilancia pero Johanna insiste en liberar al resto de los animales, provocando una estampida, logrando escapar de los matones gracias a un contacto de Johanna que acude en su helicóptero. Empeñada en quedarse con el animal, Johanna deja caer al agua a un Gallardo más ilusionado que decepcionado (pensando que en el fondo a ella le gusta nomas porque no dejaba de decirle “mi amor”, apelativo que la gitana indica dedicar a practicamente cualquiera que le agrade).
Aunque “La Saga de Johanna, la Gitana” iba a ser de dos partes (se sobreentiende que fue una historia autoconclusiva pero supongo que la segunda iba a ser un episodio similar) pero nunca continuó, y en vez de eso, se decidió darle atención al mismo Gallardo.

Números después, aparece su primera historia estelarizada como publicidad que anunciaba su inminente lanzamiento como revista aparte.

El comienzo (Conexión Manga #11).
Gallardo realiza una misión para EPALE enfrentándose a criminales que trafican con huevos de tortuga marina, recibiendo la ayuda de su hermana, Estela (la cual en realidad trabaja como fotógrafa de National Geographic, pero le ayuda infiltrándose como mesera). La jefa de Gallardo, Lucy León, lo reprende por haberse pasado de la raya al destruir todo el lugar con sus acciones, pero con todo le asigna su siguiente misión.
El experimento fue aprobado pero la editorial (formalmente se le conoce como “Editoposter” pero tiene tantas compañías subsidiarias que es difícil establecer cual es cual, o si son derivadas, pero ésta es la responsable de Conexión Manga, su publicación más importante) con mucho optimismo por parte del editor y el autor, confiados en capturar a una amplia variedad de publico lector.
Por desgracia, desde un principio este optimismo se tornó en insolencia y gran ignorancia que precipitaría su fin. Y esto vino con el hecho de iniciar la revista en el No. 0, una de las formas más descaradas de comenzar un cómic, tendencia fundamentada por los cómics independientes norteamericanos (tomando en cuenta que Gallardo es un producto mexicano que intentaba hacerse un lugar, imitar una tendencia externa es muy bajo, y a la vez, están haciendo mofa de la historieta mexicana que nunca se anduvo con números ceros y lograba llenar los estantes con títulos que alcanzaban hasta los cuatro dígitos en los viejos tiempos). Otro grave error fue que, por excelencia, un No. 0 tiene que ser autoconclusivo (y únicamente los episodios de Gallardo en Conexión Manga habían sido así, mejor los hubieran reimpreso y juntado) y esta claro que la primera aventura de Gallardo no lo fue. Cierto que este primer número fue ofrecido gratis en la compra de un ejemplar de Conexión Manga y otras publicaciones de Editoposter, pero eso es como una garantía de que sólo sus lectores lo comprarían (sin la primera parte del episodio de Gallardo ni el origen de la relación entre Sam y Dick, a los nuevos lectores no les iba a importar mucho el No. 1 de la revista o lo abandonarían justamente ahí por la indignación que sentirían).
Definitivamente, un mal comienzo. Pero antes de seguir determinando que tanto más salió mal para ameritar la cancelación de Gallardo, introduzcámonos en su contenido especifico….

Gallardo No. 0
Tiburones en la piscina (Parte 1).
Enviado por EPALE, Gallardo asiste a la fiesta del alcalde Tiburcio Blanco para encontrar evidencias de su negocio de venta de carne de tiburón, conociendo a la reportera Patricia Bala, del “Grito Grafico”, quien se ofrece a ayudarlo para exponerlo. Son descubiertos por sus matones y acaban tomando una lancha para escapar pero el jefe de seguridad, “El Gavilán” los persigue, disparándoles a bordo de un helicóptero.
Dick Diamante, joven fanático de los comics, empieza a trabajar para el antipático detective privado, Sam Espada. Lo acompaña durante uno de sus encargos que consistía en recuperar un video incriminatorio de un influyente líder religioso con una prostituta. Al llegar ésta y su amante, Sam es descubierto y asesinado a balazos. Dick se esconde debajo de la cama y forcejea con el matón, logrando que éste se descuente solo al caer por la ventana. El fantasma de Sam aparece para advertirle de las intenciones de la prostituta de atacarlo, derribándola también. Ambos son arrestados por la policía pero nadie más puede ver u oír al fantasma de Sam (no hay ninguna explicación para su regreso de la muerte fuera de ayudar a Dick). Al día siguiente, Dick ocupa la oficina como el nuevo encargado, entregando el video a su contratista pese a la indignación de Sam pero lo anima al revelar que le hizo una mala jugada dándole la cinta equivocada mientras la verdadera está circulando como película pirata.
Contenido extra:
• Presentación por parte del editor, Arnulfo Flores Muñoz.
Galimatías; apertura de la sección de correspondencia, atendida por Ignacio Loranca Frontana, iniciando con reflexiones sobre Alberto Hinojosa y su trabajo.

Gallardo No. 1
Tiburones en la piscina (Parte 2).
El Gavilán arroja una granada, por lo que Gallardo y Pati tienen que saltar de la lancha. Quedando inconsciente por la sacudida, al volver en si, la reportera se encuentra rodeada por los villanos, llevándola ante su jefe, exigiendo saber lo que pasó con las fotos que tomó ya que no pudieron encontrarlas. Como el alcalde se pasa de insolente con su subordinado, El Gavilán lo manda a dormir con los tiburones y toma el control. Se dispone a arrojar a Pati para hacerle compañía cuando reaparece Gallardo, entablando una lucha en la que la intervención de sus hombres provoca que le rebote un disparo y sea éste quien se sumerja con los escualos. Gallardo le cuenta como escapó luego de la explosión, sumergiéndose y nadando, recibiendo la asistencia de Estala que cuidaba del rollo con las fotos en lo que él volvía a la mansión, cayendo en la trampa que lo mandó directo a la piscina con los tiburones, salvándose al limitar sus movimientos y aprovechar la “distracción” del alcalde. La policía llega para arrestar a los malosos, aunque no encuentran rastros del Gavilán (indicando una posible reaparición pero al cancelarse la revista ya no tuvo lugar) y sin evidencias, no muestran entusiasmo por exponer las fechorías del alcalde. Pati se despide de Gallardo con un apasionado beso, quedando fascinada por su destreza, pero poco después pierde el buen humor, recordando que no le devolvieron su cámara con las fotos, por lo que su jefe la castiga endilgándole la nota social por tres semanas. Por otro lado, Estela revela que el rollo se arruinó y así no obtuvieron nada pero Gallardo lo toma a la ligera.
Gómez Vs. Gómez.
Una mujer divorciada contrata los servicios de Dick como “niñero”, endilgándose a su hijo malcriado y a éste no le queda más remedio que aceptar la tarea (aconsejado por Sam de que su trabajo implica hacer de todo con tal de no morir de hambre). El mocoso fastidia a Dick y a Sam con su comportamiento y los tiene dando vueltas, acabando por ser “secuestrado” por su propio padre, resentido con su mujer al grado de discutir por la custodia. Dick decide resolver la situación, aconsejándole a ella dejarle toda la custodia al padre para que se retracte al considerar todos los gastos y molestias que le acarrearía encargarse del chico de tiempo completo. Así, Dick obtiene su primera paga que enseguida invierte en historietas (de Spirit, justo una de las influencias de esta revista).
Para este número, cambian a forros de mejor calidad (lógico, si el primero era regalado, tenia que salirles barata la producción).
Contenido extra:
Galimatías; ahora Loranca nos describe con pelos y señales sobre el estilo de dibujo y preparación de Hinojosa.

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